Cómo acabar con la inseguridad en tu vida

Puede llegar a pasar que, en algún momento algunos necesiten sentir que son dueños de su futuro y todo lo que pasa. Más lamento tener que decir que esto, es simplemente imposible y es un problema de inseguridad, aun cuando no lo admitas. Da igual, la realidad está ahí, aunque decidas ignorarla.

La vida es un sinfín de decepciones… Ya sé, suena duro y pesimistas, pero la vida es de matices, nada es blanco o negro. Pero nunca podrás decidirlo todo, es parte de la vida acostumbrarse a las altas y bajas y sobrellevar todo con una sonrisa.

Verlo de otra forma, podría afectarte más de lo que crees y por eso en este artículo queremos discutir de tú a tú el gran mal que puedes estar haciéndote y evitarte el estar desperdiciando tiempo valioso de tu vida.

Tu inseguridad te causa muchos problemas

Está bien sentirse inseguro por haber sido lastimado o por haber pasado por una situación complicada que pudo hacerte sentir mal e incluso impotente

Pasa mucho con los problemas familiares: quizá tu hermano, aquel que tanto cuidaste y por el que tanto velaste que no le pasara algo, metió la pata monumentalmente y allí es cuando empieza la inseguridad. Puede que no sea solo por ti, ya que puede o no que te eches la culpa de lo que pasó, como también puede o no que no vuelvas a ser la misma persona con él, o que si lo intentas, querrás controlar toda su vida “por su bien”.

De aquí a tener un ojo abierto sobre toda su actividad, manipular sus equipos personales en busca de información, a espiar las conversaciones que tiene por teléfono y demás actitudes que demuestran una falta de confianza severa…

No digo que esté del todo mal que desconfíes de él, pero tampoco podemos llegar a ser extremistas, invadiendo su privacidad; puede que generemos algo peor que lo primero y además, haremos de esa relación, una relación tóxica.

Lo primero en los pasos de la solución, es reconocer que, tú estás actuando mal y tienes culpa en cualquier reacción que hayan generado tus acciones, pues si bien fue la inseguridad, no hay nada que hablando no se resuelva.

La necesidad de control

A veces es reconfortante poder controlar el destino, pero no podemos hacer de esto un hábito; no puede ser frecuente ni puede estar a nuestra disposición. Y si así fuese, al escaparse de nuestras manos, caeremos en una gran negación.

Después de todo, es preciso aceptar que no podemos controlarlo todo, que las cosas suceden como tienen que ocurrir y que no queda más que vivir con ello.

Por mucho que sintamos impotencia, frustración y tristeza, la realidad es lo que es y eso es lo bonito de la vida.

Los chantajistas son personas increíblemente incomprendidas y caprichosas: o eligen vivir una vida de engaños y de intercambios que puedan darles lo que quieren

De toda una vida que se sale de su control, han encontrado algo que sí pueden controlar. Lo mismo ocurre con personas que padecen anorexia u otros problemas similares.

Sin embargo, esto está lejos de ser una solución. Es necesario cambiar, caminar hacia adelante sin importar lo que pasó y preocuparse por lo que pasa.

Vence la inseguridad

Aprende a deshacerte de tus desdichas y penas. Simplemente, debes actuar y reflexionar sobre determinados aspectos de esta lista.

  • Primero valórate. Nos destrozaron, pisaron nuestra confianza y/o nos traicionaron, pero sigues siendo uno entre un millón.

Date cuenta que eres una persona que no puede ser reemplazada, en lo buen qué haces, o lo bueno que eres haciendo algo. No todos tienen tus destrezas ni tus habilidades.

  • Deshazte del rencor. No te valdrá de nada guardar resentimiento o mantener lo que sientes bajo llave, ya que podrías convertir en una bomba de tiempo.

Deja ir el pasado. ¿Qué mejor forma de aprender que de los errores? Tómalo como una simple experiencia y busca tu siguiente oportunidad o dásela a quien de verdad la merece, enfrascarse en los problemas es una forma de redundar y evitar solucionar, no postergues tu sufrimiento y permítete ser feliz.

En más de una oportunidad querrás tirar a la basura más por menos, los errores grandes te preparan para permitirte ver lo insignificante que son los errores pequeños.

Entiende que la inseguridad no es para ti, pasa por ella como quien se sube a un coche para llegar a donde quiere y aprende a motivarte a ti mismo con frases que te repitas cuando todo se pone difícil.

 

Descripción del autor: Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos.

Twitter: @edigomben