Cómo juzgar menos a los demás

 El turista accidentado

Existe un error habitual que cometen muchas personas al juzgar a los demás en situaciones cotidianas. El juicio de valor suele ser muy injusto puesto que se sentencia como una afirmación de carácter absoluto. Para juzgar menos a los demás, conviene tener presente que una persona desde fuera no puede tener la perspectiva general de una situación vinculada con alguien ajeno. Por tanto, toma esta distancia con la prudencia que te reporta mirar desde el otro lado de la barrera.

Por otra parte, tienes que partir de la premisa real de que cada persona es distinta, por tanto, existen tantas formas de ver el mundo como personas habitan en él. Por tanto, cuando des mucho peso a tu criterio recuerda que tu opinión también es relativa si tienes en cuenta que incluso, tu mejor amigo es muy distinto a ti. No existen dos personas que puedan ser tratadas como si fuesen dos fotocopias. En ese caso, las personas no serían tal y serían objetos.

Escucha abiertamente y con la mente atenta en el mensaje externo lo que otra persona tiene que decirte. Deja la censura  interior de prejuicios y sé observador para aprender algo bueno de los demás.

Recuerda que las diferencias personales son una oportunidad para aprender de los otros. El mundo sería muy aburrido si las personas estuviesen hechas a partir de un único modelo. Cuando estás con personas que toman la costumbre de criticar                a los demás, marca límites claramente, cambia de tema y explica que a ti no te gusta ese juego. Criticar a los demás no te aporta nada bueno por ello, invierte tu tiempo en algo que te haga crecer a ti.

Piensa en positivo y trata a los demás en la forma y en el modo en que te gustaría ser tratado a ti. Con respeto, atención y cariño.