Cómo ver la vida en tonos rosas

Pink Sunset of My Dreams Free Creative Commons Waikiki Beach, Hawaii

Siempre se dice que la vida no es de color de rosa y lo cierto es que a lo largo de la existencia existen muchos momentos amargos de dolor y sufrimiento que pueden producir heridas. Sin embargo, la vida sí puede verse en un color amable y agradable porque lo que de verdad determina una vida feliz es la actitud de creer en uno mismo y de confiar en la vida y en las personas. Nosotros podemos llegar a ser nuestros mayores enemigos, o por el contrario, nuestros principales aliados.

Por ello, ahora que está a punto de comenzar el 2014 es positivo empezar el año con la convicción de que lo mejor está por venir y que la vida puede darte lo mejor. O mejor dicho, eres tú quien puedes ofrecer lo mejor de lo mejor a la vida ya que está en tus manos abrir el corazón, darte de forma desinteresada, buscar la verdad y confiar.

Imagina que te dan unas gafas que transforman el pensamiento negativo en optimismo y el dolor en alegría. Esas gafas que sirven para ejemplificar este ejercicio metafórico, en realidad, es tu mente que puede poner el foco de atención en una dirección u otra dependiendo del momento, las circunstancias y las ganas que tú mismo tienes de que las cosas sean distintas.

Para lograr el cambio, en primer lugar, tienes que evitar conformarte y quedarte estancado con el lugar que tienes. Por otra parte, tienes que saber hacia dónde te diriges, quién eres y qué quieres hacer con tu vida. Para finalizar, tienes que abrir los ojos de par en par, como ventanas, por las que entra el aire y la luz del sol cada mañana. De lo contrario, cuando te dejas atrapar por la tristeza, te pierdes muchos matices de la realidad y no logras ver toda la luminosidad de los demás, del mundo y de ti mismo.