Pensamiento positivo en un proceso psicológico

Maria Grazia Mattei & Others alla Social Media Week Rome

Hacer un proceso psicológico no es una tarea sencilla, es decir, es difícil ver los resultados de mejora en un periodo a corto plazo porque produce mucho dolor y mucho sufrimiento mirar dentro de uno mismo en una terapia en la que un paciente pone en juego muchas cosas.

A lo largo de un proceso psicológico, un paciente tiene que enfrentarse a fantasmas que están ahí por mucho que los haya ignorado durante un tiempo. Además, un proceso psicológico también puede producirse en un momento en el que el paciente no cuente con una buena predisposición hacia el mismo.

Esto es lo que sucede cuando acude a la consulta más por petición de los demás que por un deseo propio. Pero en un proceso psicológico también existen avances y retrocesos, áreas de mejora y empeoramiento porque el proceso de evolución no siempre es progresivo y lineal.

Es importante tener pensamiento positivo en un proceso psicológico, confiar de verdad en el profesional, confiar también en uno mismo y tener fe en la propia vida. El proceso de recuperación de cualquier profesional es lento y paulatino, sin embargo, merece la pena pensar en positivo y disfrutar del paso a paso con la satisfacción de ver un poco de luz.

Disfruta de cada sesión de terapia para hablar de ti, soltar los nudos que tienes dentro, liberarte del peso que hay en tu interior y sacar a la luz tu propia debilidad y tu propia fragilidad interior porque es muy humano.

Por otra parte, es de vital importancia no convertir un hecho tan natural como ir al psicólogo en un tema tabú ya que pedir ayuda a nivel profesional es un signo de inteligencia y de madurez cuando una persona sufre por algún motivo.

La vida es maravillosa y es bonito sonreír en positivo y tener el corazón abierto a la vida de par en par.

Inplacement o la importancia de la motivación en el trabajo

El talento no usado es éxito desperdiciado. Esta frase resume muy bien la importancia de la motivación en el trabajo, así como de la necesidad de sacar el máximo potencial de cada persona. Un equipo cohesionado y motivado es un conjunto imparable. Lo que toda organización o empresa persigue encontrar y lo que muy pocas pueden presumir de tener. De hecho, si tienes una empresa o has contratado personal, sabrás que buscar (y encontrar) al mejor candidato para cada puesto y conseguir que saque lo máximo de si mismo no siempre es fácil.

Afortunadamente, existen recursos para conseguirlo. Uno de ellos es lo que se conoce como Inplacement (que podríamos definir como promoción interna – evaluación de profesionales). Se trata de una buena herramienta para motivar a tu personal y conseguir que tu equipo rinda más, ya que consiste, precisamente, en buscar dentro de tu propio equipo a los profesionales mejor preparados para ocupar puestos de responsabilidad o de promoción interna.

 

¿Qué es el Inplacement?

El Inplacement tiene como objetivo determinar si un candidato o empleado posee las competencias personales y profesionales que requiere un determinado puesto y la empresa que lo ofrece. Se trata, por lo tanto, de un procedimiento muy parecido a la sección de personal, pero con una diferencia significativa: en este caso, el candidato procede de la propia organización.

Así pues, podemos decir que el Inplacement sirve para determinar qué profesional de los que ya operan en la empresa posee el perfil más adecuado para cubrir una nueva posición, optar a una promoción interna o adquirir más responsabilidades en el puesto que ocupa.

 

¿Cómo funciona el Inplacement?

El Inplacement se basa la empresa y el lugar de trabajo que se ofrece y analizar después al persona de la misma para encontrar dentro de su plantilla a la persona indicada para el puesto. Su metodología se divide en varias fases:

-. Análisis del perfil del puesto: características de la empresa, filosofía empresarial y análisis del puesto de trabajo que se necesita cubrir.

-. Entrevista personal  con los candidatos para ocupar la plaza.

-. Análisis de competencias personales: cómo interactúan los candidatos en el trabajo

-. Análisis de circunstancias especiales: horarios, viajes, necesidades familiares…

-. Análisis de competencias profesionales: conocimientos, currículum, forma de trabajar…

-. Análisis de motivaciones: competitividad, necesidad de implicación, motivación por el éxito…

-. Solicitud de referencias profesionales del candidato

-. Valoración de la adecuación del candidato a la posición

-. Elaboración de informe y conclusiones

 

Después de este proceso, el nombre o los nombres de las personas que mejor se ajustan a los requisitos del puesto se facilitan al empresario o director de recursos humanos, para que sea la empresa quien tome la decisión definitiva sobre qué empleado promocionar.

 

Cómo recuperar la autoestima después de haber sufrido maltrato

Convivencia intolerable / intolerable life together

Hoy se celebra el Día Mundial contra la Violencia de Género en una clara apuesta por la erradicación de la violencia contra la mujer. Tristemente, existen casos de mujeres que mueren a manos de sus maridos, sin embargo, también existe otra parte de la historia que tiene un final distinto.

Existen mujeres que denuncian la situación y consiguen iniciar una nueva vida con mucho trabajo personal, apoyo y esfuerzo para empezar una nueva vida de esperanza.

¿Cómo recuperar la autoestima después de haber sufrido maltrato?
1. En primer lugar, es importante saber que se puede superar este tipo de dolor, para ello, conviene poner el foco de atención en el testimonio valiente de personas que han logrado salir adelante. Los medios de comunicación pueden ejercer una influencia muy positiva en este sentido.

2. Contactar con una asociación de mujeres afectadas por la misma situación puede ser de gran ayuda para contar con apoyo emocional y asesoramiento, además de poder halar en un entorno de confianza con otras personas que han vivido un sentimiento similar. Esta pertenencia al grupo aporta más confianza y fortaleza.

3. Hacer un proceso psicológico también puede ser muy importante para retomar las riendas de la vida con más seguridad en uno mismo. El proceso es lento y gradual, por ello, hay que dar tiempo al tiempo entendiendo que no es fácil pero sí es posible.

4. Existen mujeres que cuando sufren maltrato tardan mucho tiempo en contar la situación a la familia, sin embargo, es muy importante hablar con los seres queridos cercanos porque ellos serán un apoyo fundamental y su amor, un refugio emocional vital.

5. A través del trabajo, cualquier persona también puede recuperar poco a poco su autoestima al sentirte valorada, útil y reconocida por aquello que hace.

6. Rodéate de amigos que te valoran y que te aprecian. No importa que sean pocos, lo habitual es tener pocos íntimos amigos. Lo importante es que no te encierres en ti misma.

Acepta tu cuerpo tal y como es

Tell me, mirror...

Existen muchas personas que tienen luchas interiores al no aceptar su cuerpo tal y como es. En una sociedad en la que el canon de belleza femenino es tan estricto, muchas mujeres viven con complejos, inseguridades y miedos solo por sentir que no tienen un cuerpo que encaja en la talla 38. Lo cierto es que sentirte bien en tu propio cuerpo es un paso básico y necesario para asumir quién eres y ver la belleza que hay en ti.

Pero además, cuando cultivas tu mundo interior y te quieres a ti mismo tal y como eres, también te sientes mucho mejor en tu propio cuerpo.

Te damos estos sencillos tips para asumir tu cuerpo tal y como es:

1. Eres único, por tanto, piensa que eres una persona maravillosa en el mundo y tu cuerpo tiene una belleza que también es única.

2. Mírate a ti mismo a través de los ojos de alguien que te quiere.

3. Cuida tu cuerpo, mímalo, escucha tus sensaciones… Por ejemplo, si estás muy cansado, entonces, regálate una siesta, un buen baño caliente, una sesión de masajes…

4. Evita la adicción al trabajo porque el exceso de trabajo también deja su huella a nivel corporal en forma de estrés.

5. Juega con la moda, anímate a experimentar y a probar cómo te quedan diferentes conjuntos. Existen prendas que realzan tu belleza personal si vistes de acuerdo a tu verdadera personalidad.

6. Relativiza el valor de la belleza porque no lo es todo. La simpatía, las habilidades sociales, el carisma personal, la amabilidad y el amor, son muy especiales y son un tesoro que abre puertas en las relaciones personales.

7. Mírate al espejo y fija tu atención en todas esas partes del cuerpo que te gustan.

Cómo sobrevivir en positivo a la jubilación

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La jubilación puede ser una etapa de la vida muy buena y muy positiva, sin embargo, este capítulo se hace especialmente difícil para tantas personas que se han volcado en exceso en su trabajo a lo largo de su trayectoria profesional o para todos aquellos trabajadores que asocian su valía personal con su prestigio profesional y con su puesto de trabajo.

El trabajo llena muchas horas de nuestra vida, nos da muchas satisfacciones pero también, nos da muchos quebraderos de cabeza en nuestro día a día. Por suerte, la jubilación es ese premio vital a tantos años de esfuerzo, constancia y sacrificio. Merece la pena verlo de esta manera para vivir con la satisfacción de saborear la dulzura de la vida con el corazón muy vivo porque las ilusiones van más allá del trabajo.

De hecho, las personas que lo deseen pueden seguir sintiéndose muy activas buscando, por ejemplo, la ocupación de un proyecto de voluntariado que muestra un ejercicio profesional no remunerado. Sin embargo, quien lo realiza se siente muy valorado y reconocido por los demás ya que los entornos de voluntariado son muy enriquecedores a nivel humano.

Del mismo modo, la etapa de la jubilación también es el momento ideal para cultivar las aficiones. Por ejemplo, para leer libros, hacer un curso de escritura creativa, aprender a coser, hacer taichí, asistir a clases de bailes de salón, viajar y conocer el mundo, aprender a cocinar postres especiales… Existen muchas aficiones que pueden llenar tu vida, puede que ya tengas claro qué te gusta o también puede que descubras una nueva área a partir de los 65 años cuando sabes mejor qué quieres, quién eres y qué te gustaría hacer con tu vida y en qué quieres ocupar tu tiempo.

La vida va más allá de la edad, y una persona jubilada tiene por delante una etapa vital excelente para saborear la vida desde el relax de la serenidad.

Cómo ser un buen invitado

Happy building

Las relaciones personales forman parte de la vida cotidiana de las personas. Es muy importante tomar conciencia de la necesidad de cultivar las relaciones personales. La verdad es que en la actualidad, en medio de la crisis económica, cada vez tienen más protagonismo los planes en casa porque son mucho más económicos. Por ello, en el caso de que acudas como invitado a casa de un amigo es positivo que tengas en cuenta estos consejos no sólo para causar una buena impresión sino también para cuidar esa relación con cariño.

1. En primer lugar, es un gesto de cortesía llevar algún detalle al evento en gesto de gratitud. Por ejemplo, si te han invitado a cenar, puedes animarte a llevar una botella de vino. Otro gesto que también se valora mucho es que te animes a preparar un postre casero especial para la ocasión. Cocinar para otras personas es un gesto de cariño.

2. Llega puntual a la cita pero no antes de la hora marcada. De hecho, cuando se trata de ir a casa de otra persona puede ser muy positivo llegar cinco minutos tarde, así das más tiempo al anfitrión para que prepare todo con tranquilidad. Igual de importante es no demorar en exceso el regreso a casa.

3. Cuando llegues a casa de otra persona, siéntate en el salón o en la cocina, en función del lugar al que te guíe el anfitrión.

4. Puedes corresponder a la invitación que has recibido con un gesto tan sencillo como el decir al anfitrión que te gusta mucho la decoración de su casa.

5. Si te han invitado a ti a una casa para preparar un plan sé muy respetuoso y no lleves a nadie más ya que el hogar es un espacio de intimidad y de privacidad. En caso de que quieras ir acompañado por tu pareja, puedes hablarlo con el anfitrión para saber sus planes.

Cómo hacer frente al cáncer de mama

19-OCTUBRE

El cáncer de mama es una realidad dura, el diagnóstico produce un impacto emocional importante en la paciente no sólo por las connotaciones que tiene la palabra cáncer sino también, por todo el desconocimiento que gira alrededor de esta dolencia. Hacer frente al cáncer de mama es una lucha paulatina y gradual, un camino de largo recorrido que conviene afrontar con confianza.

En primer lugar, es fundamental que tengas confianza plena en los médicos, preguntes todas tus dudas para quedarte tranquila y no arrastrar la inquietud que produce la incertidumbre, saber cada paso del proceso médico… Los médicos realizan una gran labor en el ámbito de la salud.

Pero además, también es importante aprender a delegar y asumir que a partir de ese momento, durante una temporada, la paciente necesita del apoyo de la familia y de los amigos. En esa fase puede recoger todo el cariño que ella ha sembrado previamente en forma de amor. Existen mujeres que se exigen mucho a sí mismas pero en una etapa así tienes que asumir que tú eres tu máxima prioridad, tu mejor amiga y ponerte bien es lo más importante.

Haz tuya la máxima del carpe diem, vive el día a día y no pienses en qué puede pasar mañana porque el futuro es imprevisible. Estar en contacto con una asociación de personas afectadas por esta enfermedad es un apoyo a nivel emocional a la hora de contar con un entorno propicio para compartir dudas, contar tu historia, resolver tus preguntas, exteriorizar tus miedos y hablar con total libertad sobre cualquier asunto que venga a tu mente. Pertenecer a una asociación de afectados te hace sentir menos solo.
Existe bibliografía que puede ser de utilidad a la hora de tener información sobre el tema.

El Día Mundial contra el Cáncer de Mama es un buen día para concienciar a nivel social sobre la necesidad de apoyo que tienen todas aquellas personas que han sufrido la enfermedad y para las que lo pueden sufrir en el futuro.

La relación entre el dinero y la felicidad

Money Hand Holding Bankroll Girls February 08, 20117

El dinero es un factor muy importante en relación con la felicidad, es decir, es fundamental tener una estabilidad económica para tener una seguridad vital y no vivir con la angustia constante de no saber qué pasará mañana.

Este es uno de los grandes problemas de la crisis económica que afecta a tantas familias. De hecho, la angustia no sólo afecta a los desempleados sino también, las personas que tienen un trabajo pero viven con la angustia de no saber si su suerte puede cambiar en algún momento.

El dinero no da la felicidad pero ayuda, al menos, contar con recursos económicos es una premisa importante para llevar a cabo ciertos planes en tanto que la vida humana también tiene un aspecto material.

Ahora que llega la Navidad, los problemas económicos se convierten en una doble fuente de frustración porque esta época del año, de por sí, está asociada con los gastos extra de los regalos, la preparación de un menú especial y la solidaridad de ayudar a los demás.

Sin embargo, la crisis económica también nos está dando la enseñanza de que conviene dar valor a lo esencial y reducir el poder del consumismo propio de la sociedad actual cuando el tener puede llegar a ser más importante que el ser y de una forma totalmente equivocada.

El dinero no da la felicidad porque además, existen cosas que el dinero no puede comprar, por ejemplo, el cariño de otra persona, el amor, la voluntad ajena o la salud. Sin embargo, el dinero sí es un factor determinante para lograr objetivos importantes en la vida como tener un hogar para tener una vida feliz o tener una despensa saludable para preparar la comida cada día.

El dinero es un factor importante de la vida, por ello, también es fundamental pensar en el ahorro como una herramienta de apoyo.

Diez derechos importantes para proteger tu felicidad

Femme Fatale

La felicidad es una conquista personal, un trabajo que depende de ti y al que tienes que dar valor porque la aventura de la existencia es un regalo maravilloso en tu día a día. Existen derechos personales que cuando los defiendes, también te sientes mucho mejor contigo mismo.

1. En primer lugar, tienes el derecho de vivir en base a tus decisiones, sin necesitar de la aprobación constante por parte de los demás. A nivel de amigos y de familia, también es posible cometer el error de dar consejos a otra persona cuando no los ha pedido porque lo único que quiere es ser escuchada.

2. Tienes derecho a buscar tu felicidad en el trabajo porque un empleo es un medio de desarrollo personal.

3. El derecho a recibir todo el cariño del mundo por parte de tus seres queridos, por tanto, te mereces lo mejor y debes recordarlo para cuidar tu autoestima.

4. El derecho a tener tu propio espacio y estar solo incluso cuando otras personas quieren quedar contigo o estar a tu lado. Es importante defender el derecho a la soledad para que no interfiera en otros ámbitos de tu felicidad.

5. El derecho a vivir en letras mayúsculas porque lo verdaderamente triste es no pisar con fuerza por el mundo, es decir, no dejar tu propia esencia.

6. El derecho a ser tú mismo en cualquier circunstancia porque eres una persona única y como tal tienes derecho a manifestarte.

7. El derecho a vivir con ilusión, pero también, el derecho a tener tristeza porque el mundo emocional es único e irrepetible.

8. El derecho al silencio, es decir, el derecho a la calma y la tranquilidad. Un derecho que dependiendo de las circunstancias, puede ser todavía más prioritario. Por ejemplo, en la enfermedad.

9. El derecho a tener momentos de poca asertividad porque no existe un ser humano perfecto.

10. El derecho a vivir el presente de verdad.

Apártate, que no me dejas ver el sol, digo… la pantalla

Si no fuera algo tan serio, sería como para partirse de risa. Porque, vamos a ver: juguemos a despojar a la cosas de su nombre. Imaginemos que no existen términos obsesión, compulsión, fobia social y media docena de ellos de sentidos y usos similares. Dejamos un punto y aparte para darte tiempo a que te mentalices.

A ver, que te cuento el caso: es el de un conocido cuyo nombre vamos a inventarnos… Diógenes, en honor al carismático villano creado por Douglas Preston y Lincoln Child, Diógenes Pendergast. Pues bien: hablaba el otro día (ayer) con Diógenes –tras meses de no saber de él más que por el servicio de mensajería de una página web (El Messenger, hombre) sobre ordenadores, que es un tema que nos encanta a ambos… Y me dejó de piedra. Pómez.

Resulta que aquí, a mi amiguete, se le han quedado pequeños seis discos duros de dos teras… Miles de horas de música y vídeo, que no va a tener tiempo de escuchar y ver por muchos años que viva, ocupado espacio tontamente, sin orden ni concierto; docenas de programas, cada cual más absurdo… Y Diógenes que ha decidido que prefiere gastarse el dinero en otro disco duro antes que eliminar películas que sabe que no le van a gustar y música que le parece aburrida.

Diógenes sufre un Diógenes digital

Como en el primer párrafo hemos decidido renunciar a las denominaciones que la ciencia le ha dado a los comportamientos desordenados, ahora me toca instarte a que encuentres un nombre para lo de este caballero. Vale: ahora uno que no sea insultante o irrespetuoso. No es tan fácil, ¿verdad?

Venga, pues, retomemos la posibilidad de llamar a las cosas por su nombre ¿A qué te recuerda el comportamiento de mi amigo? Piensa en esas noticias que de vez en cuando se cuelan por el telediario de una persona a la que los bomberos han tenido que rescatar de su propia casa. Ya ves que el sobrenombre de mi conocido, además de para ocultar su personalidad, nos viene muy bien para el tema que tratamos: el Síndrome de Diógenes, sólo que en tiempos modernos lleva, como no, el apellido de digital.

La frase maldita: “Por si acaso”

El desorden queda definido en parte por la conducta de mi conocido: acumular archivos y programas que no son necesarios por el mero hecho de acumularlos, de forma desordenada, compulsiva. El motivo por el que mantiene en sus unidades tal cantidad de, llamémosla usando su recto nombre, basura (lo es, por muy digital y binario que sea su formato) es el famoso “por si acaso”.

El mero hecho de pensar en borrar un solo bit le produce a Diógenes una sensación de ansiedad tal que con sólo mencionárselo se le tensan los músculos de los hombros, tanto que podrían doblarse barras de acero sin siquiera dejarle marca.

Sus archivos son sus “tesoros”: una discografía descargada por el hecho de que escuchó una canción que le gustó, o los veinte libros de un escritor cuya entrevista emitieron una vez por televisión; programas que no ha sabido ejecutar… En fin: imagínate esos discos duros.

No se vayan todavía…

Ciertamente, todos tenemos un poco de este síndrome (quien no se haya descargado un disco por una canción o una peli por una crítica, que tire la primera piedra –virtual, por si acaso-), pero la diferencia, como cuando hablamos de cualquier otro trastorno se da cuando se convierte en una costumbre y la costumbre en una manía que acaba a su vez condicionándote la vida.

Efectivamente, el Diógenes(el síndrome) virtual es tan grave como la forma en la que nos condiciona –falta de relaciones sociales, falta de higiene, cambios de humor…- o nos molesta sufrirlo… Y afecta a los demás, claro.

Pero, ¿qué causas se encuentran en la raíz de este mal? Buena pregunta. Sin duda…

Tal vez podamos bucear en infancias, subconscientes, traumas… Pero no parece que haya una causa clara, un desencadenante más o menos universal. Es posible que sólo nos quede ser conscientes de los posibles síntomas y, antes de que nos condicionen, ponerles remedio.

Todo tiene solución… incluso lo tuyo

¿Remedio? Pues sí, lo tiene: para empezar, hay que detectar el desorden y evitar que el enfermo vuelva a las condiciones de aislamiento en las que solía hallarse. A veces, es preciso tratar alguna patología asociada como una depresión o delirios crónicos y, en casos extremos, se recomienda internar a esta persona en una residencia adecuada.

A ver, a ver… que ya te veo marcando el número del sanatorio… Que lleves diez días alimentándote a base de pizza, bajándote las series de televisión de cuatro en cuatro, sin mudarte de ropa, con unas uñas en los pies que parecen las zarpas de un tigre y levantándote, sin que nadie te llame, a las tres de la tarde no quiere decir (necesariamente) que estés enfermo. Ocurre que estás… “de Rodríguez”.