La relación entre el dinero y la felicidad

Money Hand Holding Bankroll Girls February 08, 20117

El dinero es un factor muy importante en relación con la felicidad, es decir, es fundamental tener una estabilidad económica para tener una seguridad vital y no vivir con la angustia constante de no saber qué pasará mañana.

Este es uno de los grandes problemas de la crisis económica que afecta a tantas familias. De hecho, la angustia no sólo afecta a los desempleados sino también, las personas que tienen un trabajo pero viven con la angustia de no saber si su suerte puede cambiar en algún momento.

El dinero no da la felicidad pero ayuda, al menos, contar con recursos económicos es una premisa importante para llevar a cabo ciertos planes en tanto que la vida humana también tiene un aspecto material.

Ahora que llega la Navidad, los problemas económicos se convierten en una doble fuente de frustración porque esta época del año, de por sí, está asociada con los gastos extra de los regalos, la preparación de un menú especial y la solidaridad de ayudar a los demás.

Sin embargo, la crisis económica también nos está dando la enseñanza de que conviene dar valor a lo esencial y reducir el poder del consumismo propio de la sociedad actual cuando el tener puede llegar a ser más importante que el ser y de una forma totalmente equivocada.

El dinero no da la felicidad porque además, existen cosas que el dinero no puede comprar, por ejemplo, el cariño de otra persona, el amor, la voluntad ajena o la salud. Sin embargo, el dinero sí es un factor determinante para lograr objetivos importantes en la vida como tener un hogar para tener una vida feliz o tener una despensa saludable para preparar la comida cada día.

El dinero es un factor importante de la vida, por ello, también es fundamental pensar en el ahorro como una herramienta de apoyo.

Consejos para no pensar solo en ti

Double The Love

Pensar en ti es muy importante porque la vida se vive en primera persona. Eres tú quien tomas tus propias decisiones y te conviertes en responsable de tus éxitos pero también, de tus fracasos personales. Pero en la vida, es muy importante no pensar solo en ti porque corres el riesgo de terminar agotado por tanto egoísmo y vanidad. La vida vista desde la cima del yo gigante no parece del todo tan bonita como se puede imaginar en un primer momento. Cuanto más caprichosa es la voluntad, más sufre la persona.

1. En primer lugar, puedes realizar el ejercicio positivo de llevar a cabo con regularidad una buena acción y evitar comentar este hecho con alguien más. Se trata de que solo tú sepas que has hecho un bien sin necesitar de la aprobación y de las felicitaciones de terceros puesto que eres una persona madura capaz de felicitarte tú a ti mismo y sentirte bien con lo que has hecho. No existe ningún premio mayor que el de saber que has hecho una buena obra.

2. En una sociedad marcada por la profunda crisis económica en la que es una urgencia la colaboración social de ayudar a los demás, también puedes colaborar como voluntario en diferentes organizaciones. Existen muchas formas de ayuda social y no todas ellas tienen que ver con el dinero. Es decir, puedes dar parte de tu tiempo y en ese caso, compartes tu esfuerzo y tu trabajo por un objetivo digno. Descubrirás como todo voluntario, que quien se da a los demás, recibe mucho más de lo que ofrece.

3. Cuando quedes a tomar un café con un amigo al que no ves hace un tiempo en vez acaparar todo el rato el turno de palabra para hablar de ti al otro y contarle qué ha sido de tu vida en los últimos meses, intenta ser generoso, haz preguntas, escucha atentamente y muestra interés por el otro.

Cómo canalizar el exceso de sensibilidad

Cómo canalizar el exceso de sensibilidad

La sensibilidad es muy buena y muy oportuna porque es un rasgo típicamente humano. Las personas no sólo somos razón, es decir, pensamos y tener la capacidad de reflexionar pero también, tenemos un corazón grande que siente. Una persona de buen corazón se alegra por las cosas positivas y sufre ante las tristezas.

El exceso de sensibilidad se vuelve en contra de quien sufre en exceso por comentarios que alguien ha hecho o por sucesos externos que en realidad, es importante aprender a relativizar para no vivir con el corazón en un puño las 24 horas del día. Es vital buscar el equilibrio entre razón y corazón para vivir en armonía y con seguridad en uno mismo.

1. En primer lugar, conviene analizar la causa de ese exceso de sensibilidad porque puede indicar que algo está pasando en el mundo emocional de la persona y conviene pedir ayuda a tiempo. Si ese exceso de sensibilidad interfiere en tu vida de una forma negativa en cualquier momento, entonces, reflexiona.

2. Además, también puedes poner en práctica el sentido del humor para reírte más no sólo del entorno, sino también, de ti mismo y de todo aquello que puede ser visto bajo la óptica de la ironía. La vida es una fiesta en la que lo importante es disfrutar.

3. Canaliza la sensibilidad a través del arte, por ejemplo, puedes utilizar la práctica de la escritura para redactar en un diario todo aquello que te afecta, describir lo que hay en tu corazón y tener claridad de ideas. Cuando estamos desbordados por una emoción no podemos pensar con claridad.

4. Evita hacer hipótesis y juicios de valor cuando te falta información para analizar una situación desde el punto de vista global y general.

5. No hagas como que algo no te ha dolido cuando en realidad sí que te ha herido, no tapes tu verdadero modo de ser y sé tú mismo.

Foto – Autoayúdate

Cómo acabar con la inseguridad en tu vida

Puede llegar a pasar que, en algún momento algunos necesiten sentir que son dueños de su futuro y todo lo que pasa. Más lamento tener que decir que esto, es simplemente imposible y es un problema de inseguridad, aun cuando no lo admitas. Da igual, la realidad está ahí, aunque decidas ignorarla.

La vida es un sinfín de decepciones… Ya sé, suena duro y pesimistas, pero la vida es de matices, nada es blanco o negro. Pero nunca podrás decidirlo todo, es parte de la vida acostumbrarse a las altas y bajas y sobrellevar todo con una sonrisa.

Verlo de otra forma, podría afectarte más de lo que crees y por eso en este artículo queremos discutir de tú a tú el gran mal que puedes estar haciéndote y evitarte el estar desperdiciando tiempo valioso de tu vida.

Tu inseguridad te causa muchos problemas

Está bien sentirse inseguro por haber sido lastimado o por haber pasado por una situación complicada que pudo hacerte sentir mal e incluso impotente

Pasa mucho con los problemas familiares: quizá tu hermano, aquel que tanto cuidaste y por el que tanto velaste que no le pasara algo, metió la pata monumentalmente y allí es cuando empieza la inseguridad. Puede que no sea solo por ti, ya que puede o no que te eches la culpa de lo que pasó, como también puede o no que no vuelvas a ser la misma persona con él, o que si lo intentas, querrás controlar toda su vida “por su bien”.

De aquí a tener un ojo abierto sobre toda su actividad, manipular sus equipos personales en busca de información, a espiar las conversaciones que tiene por teléfono y demás actitudes que demuestran una falta de confianza severa…

No digo que esté del todo mal que desconfíes de él, pero tampoco podemos llegar a ser extremistas, invadiendo su privacidad; puede que generemos algo peor que lo primero y además, haremos de esa relación, una relación tóxica.

Lo primero en los pasos de la solución, es reconocer que, tú estás actuando mal y tienes culpa en cualquier reacción que hayan generado tus acciones, pues si bien fue la inseguridad, no hay nada que hablando no se resuelva.

La necesidad de control

A veces es reconfortante poder controlar el destino, pero no podemos hacer de esto un hábito; no puede ser frecuente ni puede estar a nuestra disposición. Y si así fuese, al escaparse de nuestras manos, caeremos en una gran negación.

Después de todo, es preciso aceptar que no podemos controlarlo todo, que las cosas suceden como tienen que ocurrir y que no queda más que vivir con ello.

Por mucho que sintamos impotencia, frustración y tristeza, la realidad es lo que es y eso es lo bonito de la vida.

Los chantajistas son personas increíblemente incomprendidas y caprichosas: o eligen vivir una vida de engaños y de intercambios que puedan darles lo que quieren

De toda una vida que se sale de su control, han encontrado algo que sí pueden controlar. Lo mismo ocurre con personas que padecen anorexia u otros problemas similares.

Sin embargo, esto está lejos de ser una solución. Es necesario cambiar, caminar hacia adelante sin importar lo que pasó y preocuparse por lo que pasa.

Vence la inseguridad

Aprende a deshacerte de tus desdichas y penas. Simplemente, debes actuar y reflexionar sobre determinados aspectos de esta lista.

  • Primero valórate. Nos destrozaron, pisaron nuestra confianza y/o nos traicionaron, pero sigues siendo uno entre un millón.

Date cuenta que eres una persona que no puede ser reemplazada, en lo buen qué haces, o lo bueno que eres haciendo algo. No todos tienen tus destrezas ni tus habilidades.

  • Deshazte del rencor. No te valdrá de nada guardar resentimiento o mantener lo que sientes bajo llave, ya que podrías convertir en una bomba de tiempo.

Deja ir el pasado. ¿Qué mejor forma de aprender que de los errores? Tómalo como una simple experiencia y busca tu siguiente oportunidad o dásela a quien de verdad la merece, enfrascarse en los problemas es una forma de redundar y evitar solucionar, no postergues tu sufrimiento y permítete ser feliz.

En más de una oportunidad querrás tirar a la basura más por menos, los errores grandes te preparan para permitirte ver lo insignificante que son los errores pequeños.

Entiende que la inseguridad no es para ti, pasa por ella como quien se sube a un coche para llegar a donde quiere y aprende a motivarte a ti mismo con frases que te repitas cuando todo se pone difícil.

 

Descripción del autor: Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos.

Twitter: @edigomben

Diez derechos importantes para proteger tu felicidad

Femme Fatale

La felicidad es una conquista personal, un trabajo que depende de ti y al que tienes que dar valor porque la aventura de la existencia es un regalo maravilloso en tu día a día. Existen derechos personales que cuando los defiendes, también te sientes mucho mejor contigo mismo.

1. En primer lugar, tienes el derecho de vivir en base a tus decisiones, sin necesitar de la aprobación constante por parte de los demás. A nivel de amigos y de familia, también es posible cometer el error de dar consejos a otra persona cuando no los ha pedido porque lo único que quiere es ser escuchada.

2. Tienes derecho a buscar tu felicidad en el trabajo porque un empleo es un medio de desarrollo personal.

3. El derecho a recibir todo el cariño del mundo por parte de tus seres queridos, por tanto, te mereces lo mejor y debes recordarlo para cuidar tu autoestima.

4. El derecho a tener tu propio espacio y estar solo incluso cuando otras personas quieren quedar contigo o estar a tu lado. Es importante defender el derecho a la soledad para que no interfiera en otros ámbitos de tu felicidad.

5. El derecho a vivir en letras mayúsculas porque lo verdaderamente triste es no pisar con fuerza por el mundo, es decir, no dejar tu propia esencia.

6. El derecho a ser tú mismo en cualquier circunstancia porque eres una persona única y como tal tienes derecho a manifestarte.

7. El derecho a vivir con ilusión, pero también, el derecho a tener tristeza porque el mundo emocional es único e irrepetible.

8. El derecho al silencio, es decir, el derecho a la calma y la tranquilidad. Un derecho que dependiendo de las circunstancias, puede ser todavía más prioritario. Por ejemplo, en la enfermedad.

9. El derecho a tener momentos de poca asertividad porque no existe un ser humano perfecto.

10. El derecho a vivir el presente de verdad.

Cómo ver la vida en tonos rosas

Pink Sunset of My Dreams Free Creative Commons Waikiki Beach, Hawaii

Siempre se dice que la vida no es de color de rosa y lo cierto es que a lo largo de la existencia existen muchos momentos amargos de dolor y sufrimiento que pueden producir heridas. Sin embargo, la vida sí puede verse en un color amable y agradable porque lo que de verdad determina una vida feliz es la actitud de creer en uno mismo y de confiar en la vida y en las personas. Nosotros podemos llegar a ser nuestros mayores enemigos, o por el contrario, nuestros principales aliados.

Por ello, ahora que está a punto de comenzar el 2014 es positivo empezar el año con la convicción de que lo mejor está por venir y que la vida puede darte lo mejor. O mejor dicho, eres tú quien puedes ofrecer lo mejor de lo mejor a la vida ya que está en tus manos abrir el corazón, darte de forma desinteresada, buscar la verdad y confiar.

Imagina que te dan unas gafas que transforman el pensamiento negativo en optimismo y el dolor en alegría. Esas gafas que sirven para ejemplificar este ejercicio metafórico, en realidad, es tu mente que puede poner el foco de atención en una dirección u otra dependiendo del momento, las circunstancias y las ganas que tú mismo tienes de que las cosas sean distintas.

Para lograr el cambio, en primer lugar, tienes que evitar conformarte y quedarte estancado con el lugar que tienes. Por otra parte, tienes que saber hacia dónde te diriges, quién eres y qué quieres hacer con tu vida. Para finalizar, tienes que abrir los ojos de par en par, como ventanas, por las que entra el aire y la luz del sol cada mañana. De lo contrario, cuando te dejas atrapar por la tristeza, te pierdes muchos matices de la realidad y no logras ver toda la luminosidad de los demás, del mundo y de ti mismo.

Regalos para Navidad

Mitzu y el espiritu navideño

Los regalos para las fiestas de Navidad no sólo tiene por qué ser una sorpresa que preparas con todo el cariño del mundo para los demás sino también, para ti mismo. Es decir, es fundamental que dediques tiempo a hacerte algún detalle especial en la recta final de año porque la Navidad es un tiempo que puede ayudarte a recargar las pilas siempre que te prestas atención, miras dentro de ti y te quieres de verdad.

Las fiestas de Navidad son una ocasión perfecta para disfrutar del momento presente con la ilusión de tener un buen nivel de bienestar interior ya que la vida es maravillosa siempre que apuestas por ti y te pones en primer plano siendo consciente de que lo que tú sientes sí importa.

Por ello, cuando la cuenta atrás para las fiestas de Navidad 2013 ya están aquí, es muy importante pensar en posibles sorpresas y puedes escribir tu particular carta de Reyes Magos porque es positivo alimentar el niño interior y mimarte al cien por cien.

Puedes organizar una tarde de compras para echar un vistazo a los escaparates de las tiendas, respirar del ambiente prenavideño que se respira en las calles y dar un paseo por la ciudad que durante esta época del año se llena de luces y se viste de una magia especial con la proximidad de las fiestas de Navidad 2013.

Por ello, de cara a hacerte regalos para Navidad piensa en tus gustos y aficiones y apuesta por compras que sean útiles y prácticas ya que estas son las que de verdad merecen la pena. Antes de comprar algo piensa en si lo necesitas de verdad.

Por otra parte, si estás en un grupo de amigos que acostumbran a realizar el amigo invisible, entonces, puedes decir claramente qué es lo que a ti te gustaría que te regalen.

Puedes regalarte un disco de música de tu cantante favorito, comprar productos de belleza, ropa o cualquier otra sorpresa.

Apártate, que no me dejas ver el sol, digo… la pantalla

Si no fuera algo tan serio, sería como para partirse de risa. Porque, vamos a ver: juguemos a despojar a la cosas de su nombre. Imaginemos que no existen términos obsesión, compulsión, fobia social y media docena de ellos de sentidos y usos similares. Dejamos un punto y aparte para darte tiempo a que te mentalices.

A ver, que te cuento el caso: es el de un conocido cuyo nombre vamos a inventarnos… Diógenes, en honor al carismático villano creado por Douglas Preston y Lincoln Child, Diógenes Pendergast. Pues bien: hablaba el otro día (ayer) con Diógenes –tras meses de no saber de él más que por el servicio de mensajería de una página web (El Messenger, hombre) sobre ordenadores, que es un tema que nos encanta a ambos… Y me dejó de piedra. Pómez.

Resulta que aquí, a mi amiguete, se le han quedado pequeños seis discos duros de dos teras… Miles de horas de música y vídeo, que no va a tener tiempo de escuchar y ver por muchos años que viva, ocupado espacio tontamente, sin orden ni concierto; docenas de programas, cada cual más absurdo… Y Diógenes que ha decidido que prefiere gastarse el dinero en otro disco duro antes que eliminar películas que sabe que no le van a gustar y música que le parece aburrida.

Diógenes sufre un Diógenes digital

Como en el primer párrafo hemos decidido renunciar a las denominaciones que la ciencia le ha dado a los comportamientos desordenados, ahora me toca instarte a que encuentres un nombre para lo de este caballero. Vale: ahora uno que no sea insultante o irrespetuoso. No es tan fácil, ¿verdad?

Venga, pues, retomemos la posibilidad de llamar a las cosas por su nombre ¿A qué te recuerda el comportamiento de mi amigo? Piensa en esas noticias que de vez en cuando se cuelan por el telediario de una persona a la que los bomberos han tenido que rescatar de su propia casa. Ya ves que el sobrenombre de mi conocido, además de para ocultar su personalidad, nos viene muy bien para el tema que tratamos: el Síndrome de Diógenes, sólo que en tiempos modernos lleva, como no, el apellido de digital.

La frase maldita: “Por si acaso”

El desorden queda definido en parte por la conducta de mi conocido: acumular archivos y programas que no son necesarios por el mero hecho de acumularlos, de forma desordenada, compulsiva. El motivo por el que mantiene en sus unidades tal cantidad de, llamémosla usando su recto nombre, basura (lo es, por muy digital y binario que sea su formato) es el famoso “por si acaso”.

El mero hecho de pensar en borrar un solo bit le produce a Diógenes una sensación de ansiedad tal que con sólo mencionárselo se le tensan los músculos de los hombros, tanto que podrían doblarse barras de acero sin siquiera dejarle marca.

Sus archivos son sus “tesoros”: una discografía descargada por el hecho de que escuchó una canción que le gustó, o los veinte libros de un escritor cuya entrevista emitieron una vez por televisión; programas que no ha sabido ejecutar… En fin: imagínate esos discos duros.

No se vayan todavía…

Ciertamente, todos tenemos un poco de este síndrome (quien no se haya descargado un disco por una canción o una peli por una crítica, que tire la primera piedra –virtual, por si acaso-), pero la diferencia, como cuando hablamos de cualquier otro trastorno se da cuando se convierte en una costumbre y la costumbre en una manía que acaba a su vez condicionándote la vida.

Efectivamente, el Diógenes(el síndrome) virtual es tan grave como la forma en la que nos condiciona –falta de relaciones sociales, falta de higiene, cambios de humor…- o nos molesta sufrirlo… Y afecta a los demás, claro.

Pero, ¿qué causas se encuentran en la raíz de este mal? Buena pregunta. Sin duda…

Tal vez podamos bucear en infancias, subconscientes, traumas… Pero no parece que haya una causa clara, un desencadenante más o menos universal. Es posible que sólo nos quede ser conscientes de los posibles síntomas y, antes de que nos condicionen, ponerles remedio.

Todo tiene solución… incluso lo tuyo

¿Remedio? Pues sí, lo tiene: para empezar, hay que detectar el desorden y evitar que el enfermo vuelva a las condiciones de aislamiento en las que solía hallarse. A veces, es preciso tratar alguna patología asociada como una depresión o delirios crónicos y, en casos extremos, se recomienda internar a esta persona en una residencia adecuada.

A ver, a ver… que ya te veo marcando el número del sanatorio… Que lleves diez días alimentándote a base de pizza, bajándote las series de televisión de cuatro en cuatro, sin mudarte de ropa, con unas uñas en los pies que parecen las zarpas de un tigre y levantándote, sin que nadie te llame, a las tres de la tarde no quiere decir (necesariamente) que estés enfermo. Ocurre que estás… “de Rodríguez”.

Frases Célebres

Sigmund Freud
“Existen dos maneras de ser feliz en esta vida, una es hacerse el idiota y la otra serlo.”
“La humanidad progresa. Hoy solamente queman libros; siglos atrás me hubieran quemado a mi.”
“He sido un hombre afortunado en la vida: nada me fue fácil.”
“Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.”
“Si dos individuos están siempre de acuerdo en todo, puedo asegurar que uno de los dos piensa por ambos.”
“Sólo la propia y personal experiencia hace al hombre sabio.”
“La inmortalidad significa ser amado por mucha gente anónima.”
“El primer humano que insultó a su enemigo en vez de tirarle una piedra fue el fundador de la civilización.”

Cómo elegir un buen regalo de Navidad

Mitzu y el espiritu navideño

Elegir un buen regalo es un proceso que muestra interés y dedicación para comprar un bonito detalle hacia un ser querido especial. Por ello, te orientamos para hacer tus compras de fin de año y acertar con tus sorpresas.

1. En primer lugar, piensa en los gustos que tiene el destinatario y deja de lado tus propios gustos, de lo contrario, solo conseguirás comprar algo que te encante a ti pero que no guste al destinatario.

2. Un buen regalo es aquel que encaja con la personalidad del destinatario y con su modo de ser.

3. Es básico que te marques un presupuesto de cuánto estás dispuesto a gastar en la compra de tu regalo de acuerdo a tus circunstancias personales y a tu sueldo. Recuerda que no por comprar un regalo caro estás demostrando más amor hacia otra persona. Con un detalle económico puedes dar las gracias de verdad a un amigo o a un familiar.

4. Si quieres acertar al cien por cien con un regalo, entonces, también puedes pedir asesoramiento a alguien muy cercano al destinatario de tu regalo, alguien que pueda orientarte sobre aquello que le gusta y aquello que no le gusta. Este tipo de orientación es básica en caso de que quieras hacer una compra musical o literaria. Te vendrá muy bien saber qué tipo de literatura gusta al destinatario de esa sorpresa o quién es su cantante favorito.

5. Valora la posibilidad de hacer un regalo colectivo junto con otras personas de la familia. Así podéis hacer un regalo más importante que en caso de optar por un detalle individual con menos presupuesto.

6. Busca en distintas tiendas y compara diferentes precios.

7. Recuerda que puedes hacer tus compras en tiendas online ya que además, existen tiendas que te ofrecen los gastos de envío gratis a partir de una cantidad. En ese caso, es muy cómodo recibir la sorpresa en casa.