¿Quieres mejorar la productividad de tu negocio? Elige bien la empresa de selección de personal

Todas las empresas desean que los niveles de productividad de sus empleados sean los más óptimos. Dejando de lado que ese factor depende de una gran cantidad de variables, dentro de las cuales se encuentran las propias condiciones laborales que propician una mayor o menor motivación, lo cierto es que una buena selección de personal es un proceso esencial para lograrlo.

Cada empresa tiene necesidades distintas, y por eso es esencial que el perfil de los candidatos y, finalmente, de aquellos que son seleccionados, reúnan las características y cualidades que mejor encajen en la dinámica de la empresa para así proporcionar los mejores resultados. Por esa razón, es muy importante contar con empresas de selección de personal, ya que esto marcará la diferencia en la efectividad de los procesos de selección.

Primera fase: convocatoria

En primer lugar, una buena selección empieza por una buena convocatoria. Dejar claras las condiciones y los requisitos que se demandan en los candidatos resulta vital para evitar entrevistas con candidatos que no se adecuan al perfil, así como para llevar a cabo de forma más fluida la primera parte del proceso (recepción de los currículums vitae, primer filtrado y toma de contacto con los candidatos para una entrevista). Ése es el motivo por el cual resulta tan necesario analizar el puesto vacante y definir las necesidades de la empresa.

Segunda fase: entrevista personal

Una vez pasada la primera fase del proceso se procede a conocer a los candidatos mediante una entrevista personal. Si bien previamente se puede haber realizado un primer acercamiento telefónico, la entrevista presencial (u online) servirá para contrastar la información aportada en el currículum vitae y añadir otros datos de interés que nos servirán para completar el perfil del solicitante. Esta parte del proceso es muy importante, ya que es posible que algunas de las características requeridas para el puesto deban ser manifestadas por la persona a la que entrevistamos.

Comprobar su actitud durante la entrevista nos aportará información muy valiosa que deberemos valorar de cara a cubrir la plaza o plazas disponibles; la conversación también nos aportará datos sobre sus intereses, sus valores y sus pretensiones. Es muy interesante realizar una valoración psicológica que nos proporcione una apreciación más atinada del candidato: existen muchos tests (de inteligencia, de actitud, etc.) que nos pueden ayudar a obtener dichos datos.

Tercera fase: criba e incorporación

Tras las entrevistas personales es más fácil realizar la criba que nos llevará a un grupo reducido de personas que opten al puesto: mediante la valoración de la información obtenida, nos aseguramos que, finalmente, los candidatos que permanezcan en el proceso sean aquellos que mejor se adecuen a las características requeridas por la empresa para aportar la máxima productividad y la mejor eficiencia posible, siendo así su incorporación y posterior proceso de adaptación un camino a realizar de forma fluida y efectiva.