Todos somos un poco niños

 children on the bus

Hoy se celebra el Día Mundial del Niño en la que el objetivo es defender los derechos de los más pequeños de la casa. Pero sin duda, también es una buena ocasión para recordar que todos somos un poco niños porque envejecer supone sumar vida y experiencias, todos vamos quemando etapas pero la huella de la niñez sigue vigente en el interior del alma humana.

Los recuerdos de la infancia son los que afloran con más nitidez en la vejez. Por ello, hoy es un buen día para reflexionar sobre la importancia de mimar con cariño a ese pequeño que todos tenemos de nosotros mismos y que sigue siendo vulnerable y requiere de la protección del yo adulto.

El yo interior se muestra a través de la risa, el llanto, la sonrisa, las ilusiones de presente, la alegría, las emociones… Pero además, los recuerdos de la niñez pueden venir a la mente de una forma inconsciente en cualquier momento. Conviene tratar a ese niño interior con mucho cariño y comprensión porque son dos ingredientes necesarios para la autoaceptación.

Asume tu vida tal y como ha sido, con todo lo bueno y lo menos bueno que ha tenido ya que todo forma parte de tu historia y gracias a todo lo que has vivido estás aquí hoy. Existen abuelos que reviven su niñez al ver la ilusión en sus nietos. Del mismo modo, con el paso del tiempo pueden surgir muchas añoranzas y nostalgias.

Con motivo del Día Mundial del Niño es una buena fecha dar amor a ese niño interior que sigue siendo pequeño a pesar del paso del tiempo. Dedicar atención a ese niño interior te ayuda a estar bien contigo mismo y a sentirte mucho más joven. Es decir, puedes ser un adulto joven de espíritu.

Disfruta del momento y de la vida con mucha ilusión, como cuando eras un niño.